¿Obsoleto a los 40 años?

La Discriminación Laboral por la edad es un fenómeno en aumento en Latinoamérica y solo esconde el interés de las empresas por reducir sus costos.

Sin duda alguna a los 40 años los profesionales se encuentran a la mitad de su carrera y en el mejor momento profesional. 

A partir de esta edad se mezcla el conocimiento y la experiencia de manera perfecta.

Sin embargo es a esta edad, donde muchos profesionales empiezan a sentirse rechazados por el mercado laboral, teniendo dificultades para conseguir un nuevo empleo, lo cual los hace sentir como obsoletos.

Obsoleto a los 40 años

¿Por qué las empresas no contratan profesionales mayores de 40 años?

Aunque pueda parecer una percepción, la realidad demuestra que los profesionales maduros deben competir por un empleo con profesionales más jóvenes, quiénes tienen a su favor algunas ventajas comparativas como:

  • Son más económicos para los empresarios. Recién ingresan al mercado laboral y sus exigencias económicas son más bajas comparadas con un profesional maduro, quien tiene mayores responsabilidades.
  • Actualmente un profesional joven ingresa al mercado laboral con la misma cantidad de títulos y certificados que un profesional más maduro (universidad, maestrías, postgrados, cursos, etc.). En papeles tienen la misma formación académica.
  • Los jóvenes se adaptan más fácilmente a los diferentes escenarios laborales, son más manejables por los empresarios y tienen mayor disponibilidad de tiempo para dedicarle al trabajo.
  • En teoría, deberían estar más actualizados en conocimientos debido a que recién terminan sus estudios.
  • Al parecer vienen con un chip incorporado que les permite adoptar y adaptarse mejor a las nuevas tecnologías.
 

También existen algunos paradigmas que se deben enfrentar como:

  • Los jóvenes tienen menos temor y son más arriesgados.
  • Siempre proponen ideas y estrategias novedosas.
  • Son más activos y entusiastas.
  • Toman decisiones más rápido.

Ventajas y Beneficios de contratar un Profesional Maduro.

Si bien es cierto que los jóvenes tienen a favor algunas ventajas comparativas, no los hacen más competitivos. 

La experiencia y madurez profesional solo se alcanza con el paso de los años, lo cual influye en mejores decisiones y estrategias empresariales, que difícilmente un profesional joven puedan igualar.

Los mayores ingresos que exige un profesional maduro se justifican con mejores resultados, mayor eficiencia y eficacia. 

Los títulos académicos garantizan un nivel de conocimiento, pero todos podemos afirmar que el verdadero aprendizaje está en la calle (con la práctica continua) y para esto se necesitan años de experiencia, que los jóvenes no han logrado acumular.

Mayor edad no implica estar desactualizado, de hecho la mayoría de profesionales maduros continúan actualizándose constantemente, realizando investigaciones y generando el conocimiento que deben estudiar y adquirir los profesionales más jóvenes.